Problemas de dinosaurios
Cuando el dinosaurio despertó, aquel hombre seguía allí.
Al día siguiente, ya había dos hombres.
Y luego fueron más.
El dinosaurio empezó a sentirse molesto. Al principio los hombres se mantenían a distancia, pero cada vez iban cogiendo más confianza. Se le acercaban demasiado.
Algunos le habían tirado piedras y palos. Otros parecían querer protegerle. Alguno quería tocarle, arrancarle algún pelo o alguna escama. Incluso había gente que se metía a examinar sus excrementos.
Aquello era raro, así que decidió que era mejor irse a otra parte.
Pero algo había cambiado, ahora había hombres a cualquier lado al que fuera y siempre ocurría lo mismo.
Algunos habían intentado matarle.
Enfadado, el dinosaurio se defendió aullando y masacrando algunos de esos hombres y entonces, sorprendentemente, todos parecieron asustarse. Se enfadaron con él y le empezaron a considerar un serio peligro al que había que exterminar.
El dinosaurio se dio cuenta de que tenía dos opciones: extinguirse o evolucionar.
Hizo las dos cosas.
Al día siguiente, ya había dos hombres.
Y luego fueron más.
El dinosaurio empezó a sentirse molesto. Al principio los hombres se mantenían a distancia, pero cada vez iban cogiendo más confianza. Se le acercaban demasiado.
Algunos le habían tirado piedras y palos. Otros parecían querer protegerle. Alguno quería tocarle, arrancarle algún pelo o alguna escama. Incluso había gente que se metía a examinar sus excrementos.
Aquello era raro, así que decidió que era mejor irse a otra parte.
Pero algo había cambiado, ahora había hombres a cualquier lado al que fuera y siempre ocurría lo mismo.
Algunos habían intentado matarle.
Enfadado, el dinosaurio se defendió aullando y masacrando algunos de esos hombres y entonces, sorprendentemente, todos parecieron asustarse. Se enfadaron con él y le empezaron a considerar un serio peligro al que había que exterminar.
El dinosaurio se dio cuenta de que tenía dos opciones: extinguirse o evolucionar.
Hizo las dos cosas.
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