Frases lapidarias de fin de año
La vida está llena de experiencias; la madurez consiste en asimilar las buenas y superar las malas.
Parece una frase redonda, de esas que aparecen en twitter o en la red social de moda, y que todo el mundo copia y pega y manda a gente… no se sabe por qué.
En realidad, la frase puede ser más o menos bonita o rimbombante, pero no es cierta. O al menos, no está completa.
La vida, las experiencias, en ocasiones dejan ciertas cicatrices que no hay modo de olvidar.
Conocí a Marea sobre el 2003, más o menos. Escuchaba sus canciones y las cantaba, al igual que las de muchos otros grupos.
En el 2007, utilicé alguna de sus letras para contactar con un andaluz al que le gustaba el rock. Marea es un grupo de rock andaluz, así que parecía lógico. Y funcionó.
Tras el divorcio me sumí en una profunda confusión de la que me costó salir. Pero una de las cosas que hacía era coger mi coche y hacer muchos kilómetros para viajar a andalucía. Como necesitaba algo a lo que agarrarme, de camino, escuchaba Marea.
Hice muchos kilómetros con su música de fondo. LLuvia, nieve, calor abrasador, vientos huracanados, primavera, verano, otoño, invierno, día, noche…
Soledad, amistad, incertidumbre, intensidad, tristeza, pasión, desilusión y emoción.
En 2010 (puede que fuera el 2011), Marea dio un concierto en Bilbao.
Ese año, mi amigo andaluz (voy a llamarlo así), recorrió los 817 km para verlos.
Fuimos de la mano y eufóricos al concierto, que nos llenó de las emociones que acabábamos de vivir. Teníamos recientes esos momentos, así que era tan familiar y cálido que parecíamos niños en el recreo. Cantábamos, saltábamos, bailábamos y fumábamos María. Perdíamos la cabeza entre gritos y palmas.
Fue apoteósico.
También fue el último concierto de la banda, que poco después, se separó.
Nosotros también nos separamos.
También se estropeó el cd de mi coche y tuve que hacer cambios en la música. Fui renovando las viejas canciones con nuevos grupos y nueva música, en mi intención de superar las malas experiencias, de encaminar mi vida hacia el futuro, tal y como decía la frase del principio. Quedarse con lo bueno y superar lo malo. Pues eso hago, ¿no?
No.
Marea se volvió a juntar este año 2019. Puede que por falta de dinero o porque amaban mucho el rock o… no sé por qué.
Ellos se volvieron a juntar, nosotros no.
Nuevas canciones que por otro lado, tampoco se diferenciaban mucho de las viejas, salvo en que es más difícil recordar esas letras.
Tenía mis reservas a la hora de ir a ese concierto, pero me apunté.
Y allí estaban.
Mis fantasmas, seguían revolotenado por las viejas canciones, por los archiconocidos acordes que me llevaron a los momentos pasados, los viajes, los gestos, los momentos…
Fantasmas en casi todas partes.
Fue un buen concierto.
Sonaban bien, fue un concierto largo, más de 3 horas sin contar con los teloneros, muchos invitados, muchas canciones, espectáculo, luces, mucha gente, mucho ambiente…
Y creo que me he dado cuenta de otra cosa, una de esas frases que podrían ir en twitter o en alguna red social de moda.
El rock and roll es bueno. Pero, amigo, es mucho mejor si va acompañado de algo de sexo y drogas.
Parece una frase redonda, de esas que aparecen en twitter o en la red social de moda, y que todo el mundo copia y pega y manda a gente… no se sabe por qué.
En realidad, la frase puede ser más o menos bonita o rimbombante, pero no es cierta. O al menos, no está completa.
La vida, las experiencias, en ocasiones dejan ciertas cicatrices que no hay modo de olvidar.
Conocí a Marea sobre el 2003, más o menos. Escuchaba sus canciones y las cantaba, al igual que las de muchos otros grupos.
En el 2007, utilicé alguna de sus letras para contactar con un andaluz al que le gustaba el rock. Marea es un grupo de rock andaluz, así que parecía lógico. Y funcionó.
Tras el divorcio me sumí en una profunda confusión de la que me costó salir. Pero una de las cosas que hacía era coger mi coche y hacer muchos kilómetros para viajar a andalucía. Como necesitaba algo a lo que agarrarme, de camino, escuchaba Marea.
Hice muchos kilómetros con su música de fondo. LLuvia, nieve, calor abrasador, vientos huracanados, primavera, verano, otoño, invierno, día, noche…
Soledad, amistad, incertidumbre, intensidad, tristeza, pasión, desilusión y emoción.
En 2010 (puede que fuera el 2011), Marea dio un concierto en Bilbao.
Ese año, mi amigo andaluz (voy a llamarlo así), recorrió los 817 km para verlos.
Fuimos de la mano y eufóricos al concierto, que nos llenó de las emociones que acabábamos de vivir. Teníamos recientes esos momentos, así que era tan familiar y cálido que parecíamos niños en el recreo. Cantábamos, saltábamos, bailábamos y fumábamos María. Perdíamos la cabeza entre gritos y palmas.
Fue apoteósico.
También fue el último concierto de la banda, que poco después, se separó.
Nosotros también nos separamos.
También se estropeó el cd de mi coche y tuve que hacer cambios en la música. Fui renovando las viejas canciones con nuevos grupos y nueva música, en mi intención de superar las malas experiencias, de encaminar mi vida hacia el futuro, tal y como decía la frase del principio. Quedarse con lo bueno y superar lo malo. Pues eso hago, ¿no?
No.
Marea se volvió a juntar este año 2019. Puede que por falta de dinero o porque amaban mucho el rock o… no sé por qué.
Ellos se volvieron a juntar, nosotros no.
Nuevas canciones que por otro lado, tampoco se diferenciaban mucho de las viejas, salvo en que es más difícil recordar esas letras.
Tenía mis reservas a la hora de ir a ese concierto, pero me apunté.
Y allí estaban.
Mis fantasmas, seguían revolotenado por las viejas canciones, por los archiconocidos acordes que me llevaron a los momentos pasados, los viajes, los gestos, los momentos…
Fantasmas en casi todas partes.
Fue un buen concierto.
Sonaban bien, fue un concierto largo, más de 3 horas sin contar con los teloneros, muchos invitados, muchas canciones, espectáculo, luces, mucha gente, mucho ambiente…
Y creo que me he dado cuenta de otra cosa, una de esas frases que podrían ir en twitter o en alguna red social de moda.
El rock and roll es bueno. Pero, amigo, es mucho mejor si va acompañado de algo de sexo y drogas.
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